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Pájaros.

Iba a la papelería a comprar mis cosas para la clase de Psicología y en el camino encontré a este simpático pajarito. No le presté mucha atención, pero regresé y ahí seguía, me le acerqué y vi que se estremecía, pero no echaba a volar o algo así.
Entonces me di cuenta que se había caído del nido. Le tomé una foto y me senté en una banca cercana a verlo. Su madre bajaba de vez en vez a alimentarlo y de ahí regresaba al nido para alimentar a sus hermanos. El pajarito chillaba y trataba de mover sus inútiles alas y regresar a su hogar.
El pájaro creyó que ya podía volar al poco tiempo de haber nacido, y al caer se dio cuenta de que no. Y ahora no se puede mover de donde está, un día, tal vez mañana, su madre se cansará de bajar para darle de comer y le dejará morir, es más, hoy está nublado, tal vez no pase de esta noche.

El pájaro al sobreestimar su fuerza ya comprometió a su madre y a sus hermanos. Su madre le tiene que prestar más atención a este cuando debería dejarlo morir y seguir con sus hermanos que fueron un poco más sensatos.

Me paré para regresar a mi casa y me acerqué al pájaro, me temía intentaba volar y graznaba, su madre me miraba desde el nido pero no hizo nada. Por un momento pensé en ahorrarle toda la miseria y sufrimiento con una patada, pero recapacité. La Naturaleza es un verdugo muy celoso, y no me gustaría ser yo el próximo que caiga del nido.

Desayuno De Campeones

Hay hombres que luchan un día y son buenos, hay otros que luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos, pero hay quienes luchan toda la vida. Esos son los imprescindibles.
- Bertolt Brecht


Jamás me había pasado, siempre pensé tener el control, saber las reglas del juego. Siempre estar un paso adelante de lo que me pedían era mi vicio. Hoy me doy cuenta que no es cumplir con lo que me piden, ni llenar las expectativas de los demás lo que yo espero.

En estos momentos no sé ni lo que yo espero de mi mismo. Jamás me había pasado que todos dependieran de mi y fallar de forma tan miserable. ¿Acaso se me vio llorando? ¿Lamentándome por mi cagada? Jamás, me levanté y puse un pie delante del otro. "A la verga, no es mi problema."

Siempre trataba de cuidarme, no tomar tantos riesgos. Hasta en mi desayuno me cuidaba, un plato de fruta con granola y un poco de yogur, leche y tal vez un sandwich de pavo. Hoy mi desayuno fue un cigarro y un café, y me supo a ambrosía después de toda la mierda que tuve que tragar.

Jamás Haré Fama

Hice un experimento:

Me puse los audífonos y puse la música muy alto, y canté una canción y la grabe sin escuchar mi voz.




Una disculpa a todos los que me han oído cantar, en serio. No era mi intención, no sabía que cantaba tan feo. Sinceramente LO SIENTO.



Ya, eso era todo.

El Ritalin y Yo

Yo tengo problemas de atención desde la primaria y tomo medicamentos desde la secundaria, pero hay uno en especial que me fascina por el efecto que tiene en mi, es el Ritalin.

Yo en primaria era un niño callado que leía Platero y Yo cuando los demás apenas podían escribir su nombre bien, pero que jamás sobresalió en calificaciones, pero un buen día a mi (oh, sabia señora) madre se le ocurrió llevarme con un psicólogo para preguntarle porque yo a mis 12 años entendía la teoría de cuerdas pero se me hacía imposible terminar de ver una película.
(Dramatización)

- Su Chamaco tiene TDAH
- Ritalin.
- Sobres.

(/dramatización)

Y ahí empezó mi aventura con los supresores de dopamina, empezó poquito a poco, una pastilla partida en cuatro partes al día, hasta el día de hoy que me tomo una por cada comida de lunes a viernes. Lo había dejado como por un año cuando mi psicóloga pensó que yo sería un miembro sano y activo de la sociedad (Ja! ingenua) y madres, que se me vienen a bajo todas mis calificaciones, empiezan los cambios de humor, la ansiedad y las mujeres fáciles.
Entonces decidí hacer lo que todo adicto hace cuando decide dejar de serlo: Sustituirlo, y empecé a fumar en secreto. Y digo en secreto porque no lo hacía fuera de mi casa y casi nadie lo sabía, ahora ya lo dejé pero aún me despierto tosiendo en las noches.

Pero soy más fuerte que el cigarro y estuve tres meses tanto sin nicotina como metilfenidato. Pero hace unos días mi madre (oh! Sabia señora) al ver mi dificultad para concentrarme MIREN ESE PERRO TIENE LA COLA PELUDA! .. ah, en que me quedé? Ah, si, mi madre decidió darme mi dosis, y como soy un buen chico, me dio la caja para mí solito

Yo con mi caja de Ritalin


Y pasó lo que todo mundo supo que pasaría:
  • Me concentro más.
  • Estoy de mejor humor.
  • Ya no estoy de bipolar.
  • Me siento más activo pero menos inquieto.
  • Se me quitaron los granos (ansiedad)
  • Terminé mi cuento
  • Estoy pasando todos mis exámenes.
  • Disfruto más de mis amigos porque ya los puedo escuchar.
  • Terminé todos los libros que me dieron para mi cumpleaños.
Todo esto en una semana.


Pero no todo es felicidad en el mundo libre-de-dopamina:

  • Si me llego a poner triste, ME PONGO TRISTE.
  • No me da hambre. Espera, eso es bueno porque no tengo dinero.
  • (leer muy rápido)No le puedo ver más cosas malas a mi seria adicción al ritalin porque estoy flotando en éxtasis y rindiendo como 3 personas y eso es malo porque yo soy pesimista realista y si no le veo el lado malo a las cosas no puedo tomar decisiones correctas y me puede cargar el payaso, ahora si me disculpan me tengo que ir a bailar con la oveja en vestido que aparece de cuando en cuando en mi cuarto para hablarme de Rosseau [sale corriendo]
















(Fuera de las ganas de masticarle la cabeza a la gente y de enterrarles un lápiz en el ojo, la taquicardia y me síndrome de Tourette desarrollado por las drogas de prescripción, soy una persona muy agradable cuando estoy arritalinado de hecho volvería a tocar el violín si Ximena no lo hubiese roto)




¡Qué tengan un excelente día!

Grenade Tag

El tema de moda jamás se me ha dado como el tema de Rafa.

A esta edad tan rara donde no sabemos si caemos o volamos nos da por buscar identidad en personas que comparten nuestros mismos gustos, para no sentirnos "solos", buscar gente como nosotros para no sentirnos "raros" y probablemente los encontramos. Hay muchos y muchas, pero estos son mis favoritos:

El chico cool busca gente con quien salir los fines de semana para no enfrentarse al vacío enorme que tiene por dentro. Disfraza de amistad la compañía de depósitos de aire igual a él y perfuma de alcohol y drogas la soledad que siente en la multitud, es el clásico chico que con todos se lleva y que a todos saluda, que se sabe la vida de todos y también participa en ella, opina de todo incluso sin saber y piensa que todo eco proviene del ruido que hace el clac-clac que hace su boca al escupir cosas vacías. Sólo busca en otros la identidad que en su estupidez se le fue negada. Una frase resume bien a este tipo de gente: La carreta que más ruido hace es la que más vacía va.

El chico Geek wannabe que le tiene un altar a San Google, y le prende su velita todas las noches a wikipedia. Pues para el son dadores de vida y verdad universal, son su vida y su personalidad, cualquier trend de Twitter y cualquier tema "científico" de moda es su vida, Computitos, intelectuales de wiki y amantes de lo que sea interesante y científico. En la época en que la información se ha vuelto más accesible a todos, se le ignora más. Y el conocimiento aunque nos rodea parece escaso y al que sabe un poco más que los demás se le considera un erudito de Wiki, y al ignorante se le considera común.


Qué que soy yo? Ah, pues. Yo soy un ser humano. No busco identidad, ni compañía, pues la compañía que tengo es la mejor, tengo a mis amigos y a mi pensar. No somos iguales y no compartimos los mismos gustos, porque no buscamos identidad, no queremos ser Punks, Emos, Metaleros, ni floggers ni nada. Buscamos ser personas, crecer y madurar y cuando llegue la hora separarnos y crecer de nuevo.

Vienes a sufrir y a perseverar, les decían los mexicas a sus recién nacidos. Verdá de Dios.

Si me tuviera que poner una etiqueta me pondría la siguiente: Pensante.
No somos muchos, pero los que lo somos podemos decir que somos más felices que la mayoría, porque estamos conscientes de lo que somos y de lo que podemos llegar a ser.