Octavio Paz dice en su libro (sobrevaluado a mi opiniòn) que el mexicano está atrapado en su "soledad" porque se siente inferior a los demás habitantes de diferentes países; yo no estoy de acuerdo, el mexicano no se siente inferior, el mexicano se siente diferente, y sì, el mexicano se siente solo, alienado, el mexicano no sabe que hacer con su identidad.
La mayor parte de la población es mestiza y siente una repugnancia enorme por la parte indígena de su sangre, pero siempre nos vestimos de verde, blanco y rojo cuando juega la selección mexicana en la televisión, nos vestimos de Salvatore Ferragamo pero siempre guardamos el escapulario de la virgen de Guadalupe cerca del pecho; el mexicano es un perro callejero, mezcla de Galgo y Xolozcuintle que no sabe si baila flamenco o masca pinole, que le tiene miedo a su padre hecho de acero y a su madre hecha de barro, un animal fascinante y solitario que es capaz de devorar a los de su misma estampa, porque incluso entre los mexicanos nos encontramos diferentes, por eso se roba, se mata, se secuestra y se trafica con tanta facilidad en este país, "estamos juntos pero no revueltos".

Pero, ¿Que es lo que hace que el mexicano se sienta tan diferente, tan solo?

Es fácil responder a esa pregunta: Su pasado.
El mexicano desde sus inicios ha querido progreso, revolución, pero al mismo tiempo quiere mantener su identidad, lo vemos desde ejemplos simples, como ponerle salsa picante a la comida japonesa, o algunos ejemplos un poco más complicados como ¿Porque se nos hace más fácil votar por alguien que es "del pueblo, a votar por alguien realmente preparado?
Porque se parece a nosotros, no está "agringado", tenemos el ejemplo de Vicente Fox en las elecciones del 2000, o a López Obrador en las del 2006, el mexicano ama y odia al extranjero, e incluso al mexicano que ha tenido contacto con el extranjero, lo tilda de traidor. Lo vemos desde el ejemplo más citado y más viejo de todos estos, La Malinche, tuvo contacto con los conquistadores y traicionó al pueblo, ¿Cuál fue la moraleja que se quedo grabada con fuego en la mente de los mexicanos?

Free to be whatever i want

Me he pasado gran parte de mi vida lamentándome por muchas que he hecho, a mi mismo y a los demás. Me he quedado largos días en la cama pensando en como debieron haber sido las cosas, vaya, sonaré muy tonto y cursi, pero me la he pasado prisionero de mis memorias.
Hoy me levanté y tomé el primer camión a Puebla, caminé por las calles cantando en voz alta, bailando, sonriéndole a la gente, como un adolescente gordo y feliz y me di cuenta de algo:

Somos todos unos farsantes: Sobrevivimos a nuestros problemas.
Hola soy yo.
El Baus.

Probablemente me conozcas así pero me quiero presentar a ti como Rafael Bautista.
Bueno, creo que no es la mejor forma de hacerlo, pero ha decir verdad, soy muy cobarde y muchas cosas que no digo las escribo.
Vaya, creo que estoy enamorado de ti. No te alarmes, no es tan pasajero como pensaba pero aún así no es grave.
Wow, ahí voy yo de nuevo a darme excusas, si, es algo grave. Me tiemblan las manos, escribo demasiado y fumo como locomotora. Creo que pude haber controlado la situación pero se me pasó el tiempo, ya no hay nada que hacer. Estoy enamorado de ti.
Enamorado de una forma totalmente platónica e imposible, una forma tan extraña, digo no soy un galán, pero jamás me había pasado el no despertar ni un sentimiento, aparte de amistad...
Continuará

Happy birthday to you..

Se acerca esa fatídica fecha, para los lectores del blog, o de mi alter-ego Cerrado en sí, sabrán que el veintidós de marzo no es mi día favorito. Mi cumpleaños, no es porque no me guste estar vivo, vaya, AMO CON MAYÚSCULAS estar vivo, sólo no me gustan mis cumpleaños, jamás me la paso bien.

El pasado empezó muy bien pero terminó mal, pero creo que fue por mi culpa, esperaba tanto que algo saliera mal que terminé encontrándolo y al final estaba como siempre termino los veintidós de marzo: Solo.

Este será mi primer cumpleaños lejos de casa, cae martes y tengo clases. Planeo hacer como si fuera un día normal mantenerme optimista y ver las cosas buenas, pero me hago muchas ilusiones, digo después de todo sigue siendo un cumpleaños mío. Vaya, ni siquiera creo en las estupideces de magia y suerte y esas cosas que venden en la tele, pero creo que algo llama esa fecha en mi, y no son los demás, mis cumpleaños son malos porque yo busco que sean malos, me autosaboteo? Tal vez. Me caigo mal? No lo creo, pero puede ser una posibilidad. Sólo quiero que sea un día tranquilo dudes, es mucho pedir?

No quiero escribir esta noche.

No quiero escribir esta noche. No quiero emocionarme en el teclado ni sangrar en un monitor para que todo mundo vea la herida.

Así que escribo sin ganas, escribo porque es necesario. Escribo porque es preciso.

Empiezo.


Hoy hemos llegado al final de nuestro viaje, un final agridulce como deberían de ser los finales de las grandes historias, agradezco el que hubieran muchas lágrimas y muchas risas en este viaje, muchos besos y mucho sudor. Mucho dolor. Mucha felicidad.
Con mi siempre incansable compañera. Tú.
Tan lejos se veía el final de nuestro sendero al iniciar nuestra marcha y ahora al ver lo que hemos recorrido, no hago más que desear haber disfrutado más el andar que el camino, más la compañía que el paisaje.
Tantos malos pasos que dimos, tantos tropiezos, tantas victorias. Acabaron hoy.

Te saludo, gran compañera, y me despido con los ojos húmedos, pero también con una gran sonrisa, no por el camino que nos espera, sino por el que fue recorrido.
Y espero que alguna vez tu senda vuelva a unirse con la mía, de no ser así, sólo deseo que tu camino sea uno placentero, que este lleno de aventuras y que no te hagan falta las cosas que no te pudo ofrecer mi senda. Que Dios aligere tus pies y que no se olvide de los míos.


Termino.

House of the rising sun.

Hoy en verdad tengo ganas de escribir mis miedos, o mi miedo, en realidad a estas alturas se han homogeneizado. Pero en realidad no sé como empezar.
Me estoy cagando de miedo.

Había una vez un chico, caminaba por una calle oscura y desconocida. Pensaba ir a casa, pero en realidad ya no sabía a donde iba, sólo sabía que tenía que caminar. Pero el chico estaba cansado, ya no quería caminar.
El chico quería volar.
Y así el chico llegó a casa, envejeció, procreó y murió. Jamás logró volar.


A chingar a su madre, estoy deprimido.

De madrugada y por la puerta de servicio

  • Me gusta mucho fumar.
  • Me gusta sabina.
  • Me gusta leer.
  • Me gusta estar acostado sin hacer nada.
  • Me gusta estar solo.
  • Me gusta la cerveza.
  • Me gusta Puebla.
  • Me gusta Psicología.
  • Me gusta la UPAEP
Me gusto yo.